Domingo, 19 Noviembre 2017 00:00

BOLETÍN #83: LA PAZ ES MI BANDERA

La Arquidiócesis de Cali, invita a las Comunidades Educativas, públicas y privadas, a realizar, el próximo viernes 24 de noviembre, en el primer Aniversario del Acuerdo de Paz, el gesto patriótico de la izada de la bandera de Colombia, junto con la bandera blanca de la paz.

Que este acto cívico esté centrado en el compromiso de todos por la convivencia pacífica, respetando al otro como persona diversa  y de igual dignidad; construyendo juntos, a través del diálogo y los acuerdos legales, la solución a nuestros conflictos e injusticias.

Consignas para el acto cívico:

LA PAZ ES VIDA: pactar la No Violencia y el No Matar Jamás, el 5o. mandamiento de la ley de Dios, es la base ética y espiritual para desarmar el corazón, las palabras y las manos. ¡No más asesinatos! ¡No más persecución  y muerte sobre líderes sociales de Paz!

LA PAZ ES CUMPLIR EL PACTO FIRMADO  ENTRE LOS ADVERSARIOS: La palabra, la razón y los acuerdos, son las armas de la verdad y el bien, las herramientas de la paz. ¡Hay que cumplir el Acuerdo de Paz, firmado hace un año!

LA PAZ SALVA LA DEMOCRACIA: La guerra acaba con ella. No es la democracia la que salva la Paz, como pretendió el plebiscito, sino al revés: La paz es la que salvará nuestra democracia.

La bandera blanca, síntesis de todos los colores, nos ayude a comprender que la Paz se hace con todos, la construimos entre todos , y es fruto de la verdad, la justicia y la igualdad.

VIDA, PALABRA Y DEMOCRACIA, son el rostro de la verdadera paz. ¡Hazte parte de ella!

¡Bienaventurados los que trabajan por la Paz!

+Darío de Jesús Monsalve Mejía, arzobispo de Cali.

 

Viernes, 17 Noviembre 2017 00:00

ÚLTIMO ENCUENTRO DE AMOR EFICAZ Destacado

Nos vemos en nuestro #ÚltimoEncuentrodeAmorEficaz 2017, el lunes 20 de noviembre en la Biblioteca Departamental (6:00 p.m.) Lo dedicaremos a propiciar una experiencia de creación artística y resiliencia por el cuidado de la vida No se lo pierdan... como obsequio podrán recibir una hermosa novena de navidad ambiental para hacer la paz con la naturaleza.

 

Convocan:
Tinto por la paz – Mesa Ecuménica Valle del Cauca.


Mayores informes:
Celular: 300 4683244 – 321 8047083
Teléfono: 889-05-62 ext. 1010

 Entre vecinos y vecinas

Sabemos que para construir una ciudad del tamaño de nuestros sueños tenemos mucho por hacer. Si eres de los que sueña con que en tu barrio, comuna, ciudad, se promueva la participación, el empoderamiento, el liderazgo, la Paz, ¡Ayúdanos a encontrarte!

Como sabemos que hay muchas personas a quienes les interesa hacer muchas cosas por la ciudad, quisimos abrir esta convocatoria para encontrar a esas mujeres y hombres que quieren desarrollar o fortalecer habilidades para realizar procesos de la mano de su comunidad.

Junto a 70 vecinos y vecinas nos emprenderemos un proceso de diplomado en “Liderazgo e incidencia política” que se realizará entre enero y julio de 2018 y será certificado por la UNICATÓLICA. Contigo vamos a hacer un diplomado en el que tus experiencias serán las protagonistas; los saberes se pondrán en práctica en las actividades que ayuden a dinamizar los proyectos colectivos.

Debes tener en cuenta

- Darle Me Gusta al Facebook del Observatorio de Realidades Sociales (@OArquidiocesis) y solicitar información sobre el diplomado.

- Vivir en la ciudad de Cali.

- Tener disponibilidad de tiempo los días sábados en la mañana para participar de las actividades prácticas y académicas requeridas por
   el diplomado.

-  Ser parte de un proceso social, comunitario, ambiental, etc.

-  Tener interés en nuevos liderazgos por la ciudad.

-  Tener un proyecto de vida relacionado con tu territorio

-  Tener buenas habilidades comunicativas.

-  Diligenciar el formulario de inscripción a través de alguna de las siguientes opciones:

·  Internet diligenciando el formulario en https://goo.gl/forms/L6jsDDYSEu3qfgYt2

· También puedes entregarlo en físico en el Observatorio de Realidades Sociales de la Arquidiócesis de Cali ubicado en la
   carrera 4 # 7–17.

· Puedes escanear el formulario diligenciado y enviarlo al correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

- Nos gustaría que nos ayudaras a conocer los temas que más preocupan en tu comunidad, así que te invitamos a realizar un video casero de un minuto donde se responda la pregunta ¿Qué puedo hacer por mi ciudad, mi barrio, mi comuna para que sea del tamaño de mis sueños? La propuesta debe ser entregada en CD junto al formulario físico o a través del formulario virtual.
(Opcional)

¿Y las fechas?

-  La convocatoria y selección de participantes del diplomado se realizará durante el mes de noviembre.

-   El diplomado empieza el 27 de enero de 2018 y finaliza el 14 de julio.

Pasa la voz

Si conoces a alguna persona que le apasiona involucrarse en iniciativas comunitarias, sociales, ambientales, entre otras, cuéntale que la estamos buscando.

  ¡Ayúdanos a encontrarte!

Si quieres acompañarnos en esta iniciativa te invitamos a realizar la inscripción a través del formulario digital 
https://goo.gl/forms/L6jsDDYSEu3qfgYt2 o impreso para que nos podamos comunicar.

Si tienes alguna duda escríbenos al correo Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o puedes llamar al 8890562 extensión 1010




 

PRESENTACION-150

PRESENTACIÓN

Desde la ciudad de Cali, en el suroccidente del país, presentamos la edición # 150 de Realidades y Presencias como un aporte que anima la reflexión quincenal y el intercambio de ideas entre vecinos y vecinas. Consideramos que este intercambio escrito, y las lecturas compartidas que sabemos algunos de nuestros lectores hacen, potencian sentidos de comunalidad que son, en sí mismos, transformadores.

Esta publicación tiene una apuesta formativa y estética que busca involucrar diversas formas narrativas (escrituras y fotografías) alrededor de los últimos acontecimientos de ciudad región, por ello en este número 150 hacemos un llamado a la sensibilidad con la Minga Indígena con presencia en 22 puntos del país; cuestionamos la idea de “justicia” por mano propia en Cali; reconocemos iniciativas barriales por la cultura de la vida; acogemos los aportes del profesor Germán Ayala, quien propone repensar las relaciones del ser humano con la naturaleza a propósito de lo que él llama un vaciamiento del sentido de la vida; y valoramos las apuestas campesinas que desde el Centro del Valle nos hablan a través de la escritura de Silvia Salazar de la Fundación Intercultural Barule.

Esperamos tener el agrado de sembrar ideas que inspiren y refuercen acciones y procesos que le apuesten al compromiso participativo de los ciudadanos y al cuidado de la vida en todas sus formas. Sientan libertad de seguir haciéndonos llegar sus artículos, apreciaciones y cuestionamientos para enriquecer esta publicación que es de ustedes, vecino y vecina. Una feliz lectura.



Observatorio de Realidades Sociales

 


 

 

 

 

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  • Fecha Semanario Viernes, 03 Noviembre 2017

 

 INVITADO-150

La defensa de las semillas nativas debe estar en el centro de las discusiones sobre el significado de la soberanía alimentaria, y va de la mano con la defensa del territorio como símbolo de construcción de cultura, de derechos de la naturaleza y de la vida misma; porque sin territorio es imposible construir planes de vida y que las comunidades puedan orientar su legado, memoria y razón de ser, es decir, se pierde ese “cordón umbilical” primordial entre la vida humana y no humana con la tierra, que es la savia que nutre y da oxígeno al sentido de la vida en tanto garantía de supervivencia y construcción simbólica.

Es así como desde las montañas del Centro del Valle del Cauca,  la organización  ASOAGROS (Asociación de Agricultores Orgánicos de San Lorenzo), ubicada en la cordillera central, junto con siete organizaciones campesinas más, ubicadas en Río Frío, Bugalagrande y Tuluá,  viene desarrollando desde el año 2002 un trabajo comunitario con personas retornadas a sus tierras, después de haber sido víctimas del conflicto social y armado; dicha comunidad ha resistido desde los territorios al embate capitalista –reflejado, entre otras, en la imposición de costumbres ajenas a su cultura y a través del ejercicio de la violencia sistémica que busca romper la organización de las comunidades- a través del rescate de formas propias de asociación y organización. Dentro de este marco, se considera que la defensa del territorio es vital para la preservación de la vida humana y no-humana; de lo “visible-invisible”, dice su líder Orlando Buriticá (bella manera de rescatar la espiritualidad de estas comunidades y sacarlas un poco de la homogeneización y racionalidad propia de la modernidad).

En este sentido, “se ha llevado a cabo durante quince años un proceso de educación, formación, sensibilización y lucha por el rescate de las semillas nativas y razas criollas que han perdurado en el tiempo, gracias a los ancestros, y que hoy el modelo neoliberal viene ejecutando con la pretensión de privatizar y patentar por parte de grandes multinacionales como MONSANTO, BAYER, entre otras”. Durante este tiempo, se han desarrollado múltiples actividades de resistencia, movilización y visibilización de las experiencias de resistencia en el territorio, por ejemplo, con la Escuela de Semillas y el Mercado Campesino Agroecológico del Centro del Valle que tiene su apertura al público todos los sábados en el Parque Infantil Julia Escaperta de Tuluá; poco a poco se ha ido  logrando la unidad entre campo y ciudad a través del comercio justo y sin intermediarios de los sagrados productos de la madre tierra, mejorando el fortalecimiento de la unidad familiar por medio de las huertas caseras donde las mujeres e hijos adquieren sentido de pertenencia e independencia económica; pero también, se ha ido profundizando en la conciencia de los habitantes citadinos que cada vez valoran y resignifican más la importancia de consumir productos libres de químicos que afectan la salud humana, fuera de ir superando la malsana costumbre de comprarle a las grandes cadenas de almacenes, que lo que hacen es ofrecer productos fumigados y tóxicos, sin mencionar que por los productos aquí comercializados los campesinos están en desventaja al tener que vender por debajo del valor real y justo sus productos.

Así, la participación de ASOAGROS en este proceso hace parte de las luchas del Coordinador Nacional Agrario CNA, de la Cumbre Agraria, Campesina, étnica y Popular y del Congreso de los Pueblos y a nivel internacional, del movimiento de Los Sin Tierra del Brasil, de Vía Campesina y en general de la lucha que libra América Latina por la defensa de los territorios como símbolo de vida, soberanía y dignidad.

De igual manera, este esfuerzo que se realiza desde el Centro del Valle del Cauca está inmerso en la lucha por el reconocimiento del campesino como sujeto social y político y, por tanto, de los derechos que le asisten, y a que se reconozca la constitución de Territorios Campesinos Agroalimentarios (para profundizar más sobre el tema, consultar en: https://cnagrario.org/2016/05/31/constitucion-de-territorios-campesinos-agroalimentarios/).

El rescate y preservación de las semillas nativas, la defensa del territorio con sus formas propias de organización y planes de vida, así como la lucha porque los Territorios Campesinos Agroecológicos que se van concretando, hacen parte sustancial del panorama que se vive hoy dentro del proceso de lo que han llamado el posacuerdo, y lo que vienen trabajando desde las mesas de paz en el contexto de conversaciones en Quito con la insurgencia del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Estos pequeños pero significativos ejercicios de resistencia al modelo neoliberal, hacen parte del caminar de las comunidades por construir un mundo más justo, que no solamente es posible si no necesario. Sin tierra ni territorio garantizado para las comunidades campesinas, indígenas y afrocolombianas es imposible la paz de la cual se habla todos los días en Colombia; sin una alimentación sana y garantizada (libre de agrotóxicos) simplemente estaremos asistiendo una vez más a un fracaso total de los esfuerzos realizados: no se puede hablar que en Colombia se está construyendo la paz si no se garantiza el derecho a la tierra, al territorio, al alimento sano y a unas condiciones materiales dignas y justas para que las comunidades desarrollen sus potencialidades económicas, sociales, culturales y espirituales. Es decir, sin una reforma agraria integral que solucione de raíz los graves problemas estructurales que padece nuestro país, no podremos hablar de procesos de paz que terminen con las inequidades y grandes brechas entre campo y ciudad.


Silvia María Salazar Giraldo
Fundación Intercultural Barule

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  • Fecha Semanario Viernes, 03 Noviembre 2017

 

LOCAL1-150-min

El debate público en torno a las acciones de justicia por mano propia vuelve a despertarse con la reciente muerte de un joven de 26 años de edad apuñaleado el anterior fin de semana, al parecer por intentar robar en el barrio Alameda. En casos como este se resaltan generalmente dos posturas, a saber, una que manifiesta cierto placer y conformidad con la muerte del presunto ladrón y otra que se muestra con preocupación por que este tipo de hechos, antes que resolver el problema de la inseguridad en nuestra ciudad, promueve una mayor violencia descontrolada y, peor aún, justificada en la propia defensa.

Cabe decir que hechos como el mencionado son aceptados por un amplio sector de la ciudadanía, porque ven en ello la manera de responder a la inseguridad de una forma más efectiva, ante las deficiencias de las autoridades locales y ante la desconfianza que se inspira. Sin embargo, esta actitud de muchos ciudadanos motiva a pensar que la pregunta sobre la violencia, que por décadas la hemos dirigido a unos grupos revolucionarios alzados en armas, debe ser ahora orientada al corazón de nuestra ciudad, para poner de manifiesto una enfermiza actitud que se incuba y gesta desde nuestras formas cotidianas de convivencia, una convivencia vulnerada por ideas de justicia propia en tanto alternativa que presupone el resarcimiento del daño causado por otros.

Pero, ¿cómo llegar a la comprensión de que la justicia por mano propia es un acto también criminal y que con ello se está contribuyendo a añadirle más eslabones a la interminable cadena de violencia en nuestra ciudad? Lo primero que como ciudadanos debemos ejercitar es la acción consciente de no llamar justicia a algo que simplemente no lo es. Casos como el del joven de 26 años asesinado en Alameda, culpable o no, son acciones criminales concebidas para vulnerar la vida.

Así las cosas, denominar como “justo” este tipo de hechos conlleva el mensaje implícito y engañoso de que toda acción que vaya en contra de la integridad de otra persona es justificada siempre y cuando responda a “restaurar” el daño o la ofensa causada. Dicha restauración es como asentir soterradamente a la pena de muerte bajo la creencia de que solo así se logrará solucionar el continuo problema enquistado en nuestra sociedad. En otras palabras, “es solucionar la violencia a fuerza de más violencia” ¿Acaso tiene esto sentido?    

Salir de la falsa idea de justicia propia también nos debe llevar a ver la necesidad de transformar esas formas de relacionamiento caracterizadas por la frecuente hostilidad, en formas que refuercen los vínculos y que generen tejidos de convivencia pacífica entre vecinos y vecinas. Este giro humanista se constituye en una verdadera necesidad, dado que por décadas nos han “educado” para creer que los mecanismos de violencia son los más eficaces para la impartición de justicia. Derrocar esa idea supone empezar a creer que las estrategias más eficaces son precisamente las que redundan en la promoción de la persona humana y en la defensa del bien común.

En este orden de ideas, esta apuesta ciudadana debe también constituirse en la base de mecanismos de exigibilidad de leyes que nos lleven a resolver las causas estructurales de la violencia en la ciudad, de tal modo que los sistemas de justicia puedan llegar a ser el vivo reflejo de una sociedad cohesionada y animada por una misma vocación de paz. Naturalmente que son muchas las demandas que tenemos hacia la institucionalidad, sin embargo, la garantía del cumplimiento de dichas demandas es también tarea de la ciudadanía. En este sentido, requerimos de mayor participación, empeño y sentido de pertenencia para exigirle a las instituciones públicas la reacción oportuna y adecuada en todo aquello que haga más frágil e indigna nuestra sociedad.  

En suma, la violencia incubada en el corazón de Cali requiere la debida atención de ciudadanos e instituciones, de tal forma que evitemos la propagación de esas manifestaciones de la mal llamada justicia propia y, por lo tanto, de esa peligrosa y descontrolada justificación para continuar con la cadena de males en nuestra ciudad y región.


Observatorio de Realidades Sociales

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  • Fecha Semanario Viernes, 03 Noviembre 2017

Entre vecinos y vecinas Proyecto

 

¿Qué somos?

 

Somos una Escuela de Ciudadanías formada “Entre Vecinos y Vecinas” que busca desarrollar y potenciar capacidades ciudadanas a través del encuentro de nuevos liderazgos comprometidos con la convivencia, la reconciliación y la paz en la ciudad de Santiago de Cali; Un proceso que pretende generar ambientes de enseñanza/aprendizaje en el espacio público, reconociendo la ciudad como escenario para la vida en el que se tejen los más diversos saberes y conocimientos propios de una ciudadanía activa y comprometida con el buen vivir y la buena vecindad.

 

Somos una red de ciudadanos que buscan establecer vínculos y afectos desde la dimensión domestica del ser vecinos y en relación con una apuesta colectiva de ciudad; de allí que nos constituyamos a través de grupos de interés con apuestas ambientales, étnicos territoriales, culturales o poblacionales.

 

Somos movilidad de sentidos vecinales que hacen uso de los mecanismos de participación, los planes de incidencia política y las estrategias de comunicación popular para abogar por el cuidado de la vida, la dignidad y la paz en la ciudad. Al igual que generamos espacios de inter/acción entre distintas propuestas artístico/pedagógicas que propenden por la recuperación del espacio público como lugar para la vida y el encuentro entre infancias, jóvenes, mujeres, adultos y familias.

 

¿Qué haremos?

 

Para lograr construir una ciudad del tamaño de nuestros sueños, una de las acciones del proceso consistirá en la realización de un diplomado de 120 horas certificado por la Universidad Católica en el que 70 vecinos y vecinas de la ciudad pasaran por una experiencia educativa guiada por una práctica democrática que promueve los Derechos Humanos, la construcción de Paz transformadora, el desarrollo social, la resolución de conflictos y la reconciliación mediante la participación, sensibilización y veeduría a los procesos de intervención local y regional, desde un enfoque de incidencia sociopolítica.

 

El diplomado tendrá como temas transversales la:

 

-          Construcción de paz y desarrollo humano.
-          Derechos Humanos.
-          Ambiental-territorial.

 

Lo anterior con una propuesta pedagógica que se divide en tres momentos; (1) cátedra magistral de fundamentación con enfoque práctico; (2) diálogo de saberes entre los participantes, comunidades y organizaciones sociales que posibilite la construcción de conocimiento sobre la realidad a partir de experiencias, percepciones y saberes propios; (3) diseño de planes y estrategias que a corto y mediano plazo posibiliten la incidencia y transformación gradual de problemáticas identificadas en las realidades de la ciudad.

 

 

LOCAL2-150-min

Alrededor de 800 personas se juntaron en la celebración por la vida que cada 31 de octubre convoca a los habitantes del barrio Llano Verde en Cali.

Los sonidos de la banda marcial le pusieron el ritmo a los habitantes de Llano Verde, a las instituciones y organizaciones sociales que desfilaron en el Carnaval por la Vida, la Paz y la Reconciliación.

Las sonrisas, la música, los disfraces y los colores protagonizaron la jornada que durante dos horas recorrió con alegría las calles de una zona en la que la comunidad, con paso firme, está empeñada en avanzar en la tarea de construir una ciudad del tamaño de sus sueños.

¡Hagamos un carnaval!

Hace cuatro años en medio de un tertuliadero de mujeres surgió la idea de hacer el carnaval. En medio de las conversaciones cotidianas una vecina lanzó la idea al ruedo y su propuesta encontró eco en la voz caribeña, en el sabor cordobés de Edilma Gómez, quien hoy en su papel de lideresa recuerda haber dicho: “¿Carnaval? Listo hagamos un carnaval”. Desde entonces la “costeña”, como conocen en Llano Verde a Edilma, encabeza la iniciativa que, además de ser un evento en el que se manifiesta la riqueza cultural de Colombia, es una apuesta que busca promover una cultura de Paz y reconciliación.

Mario Walter Quiñones es un tumaqueño a quien el conflicto armado le tocó a la puerta, lo sacó y lo llevó a vivir a Cali. Mario se desenvuelve como líder comunitario de un barrio donde el 80 % son víctimas de la guerra. Para él el carnaval es una invitación a “reconciliarnos hasta con los que nos hicieron mucho daño. Ese mensaje tiene que ser para toda la población caleña y la población colombiana de que de todos modos hay que reconciliarse, en otra forma, en un carnaval, en alegría”.

Alrededor del Carnaval, expresa Edilma, se propicia el encuentro de niñas, niños, jóvenes, adultos y adultos mayores de Llano Verde y barrios cercanos, quienes con sus aportes contribuyen a que la actividad se haga realidad y que detrás de ella se consolide un espacio para la articulación como posibilidad del desarrollo de sus comunidades.

Para Ciro Hernando Angulo, líder juvenil, es importante que la juventud participe de la actividad. En un barrio donde las oportunidades para los jóvenes escasean, iniciativas como el carnaval, según Ciro, les ofrece una mirada más amplia de su realidad donde pueden reflexionar y  “mirar que la vida no solamente es violencia o sicariato, sino que también puede ser como un futuro hacia algo mejor”.  

Voces desde el territorio

En diversos rincones de la ciudad, en voz baja, circulan ideas que le hablan al oído a mujeres y hombres a quienes se les propone habitar el territorio desde el respeto por la vida; procesos alternativos que tejen vínculos entre vecinos y vecinas y que desde el anonimato hacen un gran aporte a la construcción de una ciudadanía que propicie los cambios que necesita la ciudad.

Desde lo local, el eco de una polifonía de voces se extiende como el canto de sirenas, por calles, barrios y comunas, haciendo posible que a través de acciones mínimas, de pequeñas iniciativas, se materialicen los sueños y las esperanzas de quienes se niegan a naturalizar la violencia y la exclusión como parte de sus vidas.



Observatorio de Realidades Sociales

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  • Fecha Semanario Viernes, 03 Noviembre 2017

Acerca de nosotros

El Observatorio de Realidades Sociales es un servicio y un espacio de la Arquidiócesis de Cali para monitorear, interpretar, difundir e incidir en el conocimiento de las realidades sociales de la ciudad-región, con la perspectiva de acompañar a la ciudadanía en la construcción de alternativas de vida.

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